TEMPLARIOS HIJOS DEL SOL CAPITULO I

OFICIAL – ADELANTO EXCLUSIVO

Los Verdaderos Custodios de la Madre de Madres.
Myrían de Magdala

La Escogida de Emmanuel
María Magdalena

Por: CÉSAR IMBELLONE

400 páginas

Hijos el Sol 2

INTRODUCCION

Tanto esta obra como “El Hijo de la Promesa” son los primeros dos libros de carácter histórico sobre la relación entre las órdenes militares, los cruzados y el propio Vaticano, con los templarios de la rama iniciática conocida como el Secretum Templi, Pisti Militum o Priorato Secreto. Una historia que inclusive, lleve sus raíces hasta la propia América Precolombina.
Estos textos son el resultado de mas de veinte años de investigación, en museos, bibliotecas, universidades de Francia, Egipto, Italia, España, Inglaterra y cientos de miles de kilómetros de recorrer y estudias IN SITU, cada cuestión que trata este libro. Esta información procede también del intercambio de trabajos y estudios realizados por arqueólogos, periodistas, historiadores, antropólogos y contactos del autor en Europa (con los que, a través de los años, ha tenido el honor de compartir saberes, conocimientos y experiencias), así como del acceso a la información y textos “únicos”, de miembros de la propia Orden Ancestral del Temple, quienes facilitaron la reconstrucción de la verdadera historia de la orden militar y religiosa más enigmática de todos los tiempos: Los Templarios.


Como se ha mencionado, teniendo como fuente a la propia Orden Templaria, el Secretum Templi, ha sido posible descubrir sus inicios y la evolución que ha tenido hasta la actualidad. Un aporte sin duda ha sido del Abad o Máster de la Iglesia del Temple de Londres, Rev. Robin Griffith-Jones, a quien el autor tuvo la oportunidad de entrevistar en Marzo del año 2011. En este encuentro, el Abad manifestó que fue visitado por Dan Brown (autor del libro El Código Da Vinci), mientras éste se encontraba en la elaboración de su libro, para escuchar del propio reverendo (quizás también miembro de los Templarios), la historia, quizás menos ortodoxa, de estos monjes-guerreros, desde el libro “El Enigma Sagrado”, de Henry Lincoln, Michael Baigent y Richard Leigh.  
Resulta claro que el reverendo evita afirmar que estos autores recibieron información suya para sus libros, ambos best sellers en su momento, sin embargo, tampoco desmiente que así haya sido; simplemente expresa a modo coloquial, “Yo les di los datos precisos… pero soy el pobre, pero ellos se hicieron millonarios” (haciendo alusión a Dan Brown).

De esto pueden sacarse varias conclusiones conforme se relacionan situaciones, acontecimientos y datos entre líneas. Siguiendo este orden de ideas, en lo que se refiere a los templarios y lo que se relacionan con ellos, debemos tener en cuenta otras consideraciones que el abad hizo respecto a este tema en ocasión de la entrevista que le realizó el canal National Geographic y tambien Imbellone, donde opinaba que los monjes guerreros “fueron servidores de Dios que administraron honesta y eficientemente lo que se impusieron”. Sobre María Magdalena y Jesús como marido y mujer dijo: “Personalmente no creo que fueran esposo y esposa… pero es naturalmente comprensible que pudieran serlo”, para seguidamente agregar algo de suma importancia, justamente en tierra materna de la masonería original que fue el Reino Unido: “Tampoco creo que los masones sean o tengan algo que ver con los templarios”.  


Es la primera vez que se escucha una defensa tan sólida e inteligentemente cubierta como ésta, y más aun considerando su rol como sacerdote, donde lo que afirme tendrá repercusiones inmediatas. Si quien lo escuchara fuera un detective, con base en lo expresado, podría decir que “es el Abad de la Iglesia del Temple, sede central histórica de la Orden Templaria de todo el Reino Unido, quien conoce su historia, sus misterios… y no cualquiera llega a ese lugar”. Además, no niega que María y Jesús fueran esposo y esposa, defiende como honrados y eficientes a los que su propia estructura eclesiástica tildó de herejes y adoradores del demonio y, en última instancia, separa tajantemente a la masonería de los templarios, sin que nadie se lo preguntara. Es decir, el mensaje igual estaba ahí, como Jesús dijo: “El que tenga oídos, qué oiga”, en definitiva: lo importante de la historia no es el mensajero, sino el mensaje. 

TEMPLARIOS: HIJOS EL SOL CAPITULO I

Ésta es la historia de la Orden del Temple, contada por sus protagonistas, desde el conocimiento de la propia historia. No leerás aquí la historia oficial, esa esta en internet y en cientos de novelas históricas de muchos y buenos autores. Esta historia, basada en documentos, sitios arqueológicos, y testimonios, que jamás llegaron a lectores de forma comercial, es la base de esta obra de recopilación de pruebas, que puedan sustentar en una base seria, la historia contada por sus miembros. Sin ánimo de ofender a nadie, cuando hablo de sus miembros, no hablo de diversas organizaciones neotemplarias que pululan por internet, ONGs, fundaciones, entidades y grupos de amigos que festejan, emulan y sostienen viva la historia y recuerdo de los templarios en sus ferias medievales o sus puestas en escena en los antiguos castillos, ni mucho menos logias de corte masónicas que creen o se auto adjudican pertenecía a la Orden del Temple, cosa que ellos mismos saben bien, es una falacia sin ningún sustento histórico que en su totalidad es una flagrante ursupación de títulos y honores que no les corresponden. Cuan digo “la verdadera Noble y Ancestral Orden”, hablo de una sociedad secreta casi inalcanzable, que por algún motivo que se desconoce, ha elegido que se difunda su verdad, quizás a medias, quizás completa, quizás incluso para desinformar, por qué no?… pero hay algo positivo en esto, sin dudas el lector tendrá la informacion y las fuentes, donde con este nuevo prisma, poder mirar por la mirilla del pasado una nueva versión de la historia. En definitiva, como se dice por ahí…”lo importante es el mensaje y no quién lo envía”.

Esta obra no es más que un título sugestivo y alusivo al hecho de que los miembros de la Orden Ancestral y el Secretum Templi siguieron fieles al culto gnóstico de María Magdalena, quien estuvo vinculada a las enseñanzas esotéricas egipcias (incluso después de Jesús), pues el propio Jesús fue iniciado en sus años perdidos en Egipto hasta casi los veintisiete años.  
Quizás se pregunte… ¿y esto, según quién? Sencillo: muchas veces la historia, a través de sus actores comunes, testigos, obras de arte, literatura, música, entre otros, entregan pistas y cuentan la verdad directamente, pero generalmente, al leerla, se tienen otros conceptos tan arraigados en las enseñanzas estructuradas y heredadas que no se ve más allá de lo que los ojos pueden percibir, y aunque estas evidencias digan blanco, si antes se aprendió que era negro, el cerebro transforma esa lectura en lo que se quiere entender, ver u oír y no en lo que realmente es.
A lo largo de estas páginas se mostrará que lo que se leía hasta ahora no es lo que se enseñó a leer, pero está explícito ahí mismo. Cuando termine de leer este libro, seguramente volverá a leer esas escrituras y verá que lo que se cuenta aquí, siempre estuvo ahí, delante de sus ojos. Pero su cerebro “automatizado y programado”, no le dejaba comprender… A lo mejor nunca lo había comprendido porque le faltaba el punto de inicio para entender el tiempo y el espacio de destino… pero ya llegará ese momento.
Un ejemplo de esto es lo que cuenta Dominic Selwood al indicar que, no hace mucho tiempo, hablar de los Caballeros Templarios en conversación distendida era una prueba de fuego de la salud mental. Así mismo, uno de los personajes de Umberto Eco en El Péndulo de Foucault lo resumió a la perfección, pues declaró que se podría reconocer a un lunático “por las libertades que él toma con sentido común, por sus destellos de inspiración y por el hecho de que tarde o temprano nos lleva a los templarios”. 
Pero todas las cosas buenas llegan a su fin. Los enigmáticos monjes-caballeros medievales, ya no son un interés marginal para los obsesivos. Ahora están de moda por todo el mundo y es la corriente principal, en un especial de “temple manía”.

Antes de comenzar con un detalle exhaustivo de la historia de los Templarios es prudente mencionar que, cerca de cumplirse los setecientos años, la propia Orden del Secretum Templi, aquella línea ancestral que nunca desapareció y se mantuvo en forma clandestina por todo este tiempo, hizo temblar al Vaticano una vez más al enviarle una carta, de la cual no se conoce el contenido, pero según afirmó un alto miembro de la sede Papal, empleaba un tono amenazante. El Vaticano se las arregló para justificar que una arqueóloga alemana, por casualidad, encontrara en más de 16 km de archivos secretos del Vaticano los pergaminos del Proceso contra los Templarios, en los cuales el propio Papa de esa época declara inocentes a los “Caballeros de Jesus”, pero pese a esto, el Rey de Francia, necesitado del dinero templario, los ejecuta, teniendo como cómplice de este atroz complot al Papa de la época, que no le quedo otra que mirar hacia otro lado, ya que su suerte también dependía del Rey de Francia, quien ya había asesinado a los dos papas anteriores por no hacer lo que el quería. 
Este hecho permite que el honor templario se recupere y, a su vez, se pone en marcha también la puesta en valor de la figura de Notre Dame, donde se deja ver a “María Magdalena, madre de madres, la escogida de Emmanuel de la casa del Rey Benjamín”, como lo que realmente es, cuando durante años, la Iglesia Católica, manchó con falsas acusaciones su buen nombre y honor, llamándola prostituta.
El tiempo pasa, y el recuerdo de grandes acontecimientos van marcando hitos en la historia, tal como ha sucedido desde hace más de setecientos años, cuando el legendario Jaques De Molay, último Gran Maestre de los Templarios (públicos), fuera atado a una estaca en París para ser quemado vivo. Durante siglos, después de su ejecución en el año 1314, todo el mundo quería barrer las cenizas de todo este terrible asunto bajo la alfombra. La línea oficial era que los templarios, los ex niños mimados de la cristiandad, habían caído en desgracia.

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El Rey Felipe IV el Hermoso de Francia, había supervisado personalmente siete años de investigación sobre las prácticas sospechosas de la Orden. Con base en la información que desenterró, estaba convencido de que había expuesto algo podrido en la sociedad, estaba seguro de que el mundo sería mejor sin los templarios. Al final, ante la indignación piadosa sostenida de Felipe, el Papa (un títere que le debía todo), no tenía otra alternativa que eliminar a los templarios, pero primero debían destruir su reputación que fue siempre noble e intachable, a lo largo de todo su existencia.
Felipe entonces empleó los siguientes años en conseguir la vasta riqueza de los templarios, que justificó como compensación por haber financiado la investigación para exponer sus pecados terribles y de paso cobrar una venganza personal: años atrás, este rey, en plena guerra con Inglaterra, quiso ser templario (como Ricardo Corazón de León, quien fue enterrado como tal, pidiendo en su lecho, no los atributos de Rey de Inglaterra, sino de templarios). En el caso de Felipe, Rey de Francia, la Orden del Temple, decidió rechazarlo y negarle el honor de pertenecer a la Orden, y eso fue un puñal en su orgullo y ego, que debería tener venganza tarde o temprano.
Después de la tragedia de la Orden del Temple a manos de Felipe y del Papa, nadie volvió a hablar de los templarios. Ellos eran una vergüenza, y cuanto menos se dijera sobre ellos, mejor. Era como si nunca hubieran existido.
Sin embargo, un intento de rehabilitarlos vino primero de un masón escocés a principios del año 1700 (de ahí que la masonería, quien sin dudas exalta y admira a la Orden del Temple, intenten a lo largo de los siglos siguientes, convertirse en una especia de nuevos templarios). No obstante, este intento de la masonería no se extendió más allá del tribunal jacobita donde se presentó.

Un siglo más tarde reapareció la Orden y su mala reputación en pasquines y libros, esta vez tildados de desviados, depravados y archivillanos. Así mismo, Hollywood y otros escritores tienen a los templarios como herejes y sádicos en muchas obras (sin duda financiadas por el sionismo). No obstante, pese a todo el marketing negativo de los últimos siglos, el avance de su historia hasta hoy, ha puesto a esta Orden, mal le pese a quien le pese, en el corazón de mucha gente que hoy y siempre ha visto a los templarios como héroes, apóstoles y defensores de la ley de Dios como nunca. Pero algo está muy claro: la creciente e interminable popularidad de los templarios es un misterio, porque es difícil entender por qué el mundo moderno se identifica con esta Orden. Se sabe bien que los templarios eran monjes-caballeros medievales, las tropas élites de las Cruzadas, tan efectivos y temidos en el campo de batalla, que Saladino (el sultán líder de los musulmanes) ejecutaba a todos los templarios capturados por miedo a tener que enfrentarse a ellos nuevamente; pero curiosamente, en épocas de tregua, era con los únicos que pactaba. El registro histórico muestra que, incluso en ese clima de guerra, la misión jurada de los templarios era, de hecho, proteger a los peregrinos y a los vulnerables. En ninguna parte de las más de seiscientas disposiciones de su Regla Templaria, se refiere a algo siquiera parecido a un mandato ideológico de asesinar personas que tengan una fe diferente. Por tanto, la visión de templarios extremistas, como una especie de proto-SS o escuadrón de exterminio étnico, es simplemente anti-histórica, una versión difundida por sus enemigos, pues para matar un nombre o una idea primero hay que desprestigiarla, y en esa tarea se pusieron prontos a llevarla a cabo sus enemigos.

Un claro ejemplo de lo mencionado anteriormente nos llega de puño y letra de Tomar Usama Ibn Munqidh, un aventurero sirio, noble, diplomático y poeta del siglo XII. Él registró que, cuando solía visitar Jerusalén, los templarios, que eran sus amigos, lo dejaban entrar a su cuartel general las veces que lo necesitaba; también se hace referencia a lo que fue una vez el Templo de Salomón, (hoy mezquita de Al-Aqsa), donde él podía orar. En una ocasión, un caballero europeo sin nombre lo sorprendió orando al estilo musulmán, pues claro, su religión era públicamente el islam: entonces el caballero cruzado (no templario), le ordenó que debía rezar como un cristiano o que se marchara. Los templarios, al ver esto, rápidamente intervinieron y expulsaron al caballero cruzado del lugar que era territorio y base de su Orden del Temple. Después de pedirle perdón a Usama, le explicaron que esa actitud se debía quizás a que era un recién llegado desde Europa y nuevo a los “caminos de Oriente”. Éste es un relato histórico llegado a nuestros días, muy distinto de la imagen que Hollywood quiere dejar de los Pobres Caballeros de Cristo en las películas, como por ejemplo “El Reino de los Cielos” (Cruzada), donde los archienemigos de los templarios, los hospitalarios u hoy Orden del Malta y del Santo Sepulcro (Vaticano), resultan ser los héroes, mientras los templarios son los villanos y culpables.

No cabe duda de que los templarios, a través de los años, han sido el tema de un sinfín de conjeturas y especulaciones; no hay escasez de grupos que dicen ser el verdadero remanente de la antigua Orden. Umberto Eco fue tan lejos que escribió una novela sobre la manía templaria europea en su obra el Péndulo de Foucault. El trasfondo de la oscuridad ha seguido con la rivalidad templaria, incluso antes de los recientes acontecimientos en Noruega (el soldado que empezó a matar gente como francotirador disfrazado de templario), surgió otro grupo que tomó el nombre sagrado de la Orden Ancestral, para una actividad nada sagrada: “Templarios de Michoacán” (un cártel narco traficante en México), o el culto conocido como la “Orden del Temple Solar”, que inspiró también una serie de suicidios en masa e incluso asesinatos, en los años noventa. 
En este punto, vale la pena trazar la prehistoria de los templarios, sus vínculos con los normandos y la supervivencia de los “seudo templarios” en la masonería y en la cultura popular de hoy, sin olvidar que los medios de comunicación controlan la comprensión de las complejas cuestiones históricas, divorciándola de lo real en el transcurso del tiempo, por lo que esperamos que este libro ponga toda esta historia en una nueva perspectiva.
Todas estas historias sobre la verdad de los templarios han dado lugar a una cada vez mayor concentración de individuos que miran el lado espiritual de la Orden y que ven en ella un enigma fascinante. La idea de que los templarios tenían una espiritualidad alternativa, tal vez incluso mística, curiosamente, no es una invención de la Nueva Era. La gente decía esto antes de que los templarios pasaran a la clandestinidad o desaparecieran para la historia oficial.

El poeta-caballero Wolfram Von Eschenbach escribió en algún momento entre los años 1210 y 1215 su primera historia épica sobre el Santo Grial: Parzival. En él se describe cómo el Grial se mantuvo en el castillo de Munsalvaesche, custodiado por una compañía de caballeros castos, llamados templeise, (seguramente haciendo referencia a los templarios que en esas fechas, estaban en su esplendor, y eran el modelo de caballero, incluso mas allá de la cristiandad). Esta es la primera asociación entre los templarios y el mágico y sobrenatural mito del grial, quizás obedeciendo a la primera versión documentada de varias sobre la copa sagrada, que veremos aquí.

La otra asociación antigua de los templarios con lo sobrenatural es tal vez más conocida, pero por desgracia más confusa. Se informó por los cronistas medievales de que, a medida que las llamas de la pira funeraria comenzaban a quemar a Jacques De Molay, iba profetizando que, al cabo de un año, el Rey y el Papa (que traicionaron a los Templarios y lo condenaron a la muerte por hereje), se reunirían junto a él en el tribunal celestial de Dios, donde serían juzgados por su corrupción. Aunque ambos hombres murieron dentro del año profetizado, la historia de la “maldición” de Jacques De Molay parece haber sido embellecida por sus palabras reales, las cuales pueden haber sido una amenaza más simple: que “Dios vengaría su muerte injusta”. Sin embargo, versiones de esta leyenda son generalizadas y han añadido mucho a la mística del Temple.
Como era de esperarse y como se mencionó anteriormente, debieron pasar muchos años para empezar ver a los templarios como las víctimas totalmente inocentes de la política de Felipe IV. Está claro que los rituales de iniciación a los nuevos miembros de la Orden no eran del todo claros y se les pedía hacer cosas muy inusuales, como por ejemplo negar a Cristo: esto fue reconocido por el propio Gran Maestre, y este hecho curioso, se dabe en los templarios interrogados, sin necesidad de tortura: Y claro por qué seria de otro modo?. Es que para los templarios, a diferencia de lo que dice la iglesia católica, Jesus no es el Cristo, ya que el termino Cristo, obedece al mesías judio y Jesus dejo en claro que no era ese mesias, el no vino para ocupar un trono humano, el lugar de David, según la creencia hebrea, ni mucho menos para encabezar la revelión contra los romanos, o no dijo Jesus “Dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”. Cristo significa eso, y aqui la confundida es la iglesia catolica, no los templarios, ya que el propio Jesus, lo manifestó asi ante el propio Pílatos, y eso es un hecho histórico, recogido por los evangelistas canónicos que la propia iglesia reconoce. Entonces estamos ante ciegos y sordos … ver lo que significa oficialmente el termino Cristo: “del latín Christus, y este del griego antiguo Χριστός, Christós). Es una traducción del término hebreo «Mesías» (מָשִׁיחַ, Māšîaḥ), que significa «ungido», y que se emplea “por error” que quedo como uso y costumbre, como título o epíteto de Jesús de Nazaret en el Nuevo Testamento. En el cristianismo, Cristo se utiliza como sinónimo de Jesús, simplemente por que los discípulos de Jesus eran judíos y nunca dejaron de serlo, incluso después de la muerte de Jesus, no entendieron que el “Enviado de Dios”, no vino a liberar a los judíos de los romanos, sino a liberar las almas oprimidas por la culpa y revelar nuestra naturaleza divina y la vida eterna de nuestras almas… Quienes escribieron las escrituras que componen los textos biblicos, jamas entendieron el origen y misión de Jesus, por ende, como judios, esperaron hasta el ultimo dia de su existencia, que jesus bajara de la cruz y que con su mano derrumbara la fortaleza Antonina y expulsara a los romanos de “su” tierra. Pero sigamos…

Pero volviendo a los rituales templarios que eran cuestionados por el rey de Francia, o la excusa para detenerlos y quedarse con los tesoros, después de tantos siglos, sólo se puede adivinar la importancia del ritual, que puede haber sido originalmente una prueba de carácter para tener una idea de cómo el nuevo recluta podría reaccionar si era capturado y sometido a presión religiosa y tortura, pero nadie puede decirlo con seguridad.
Y hablando de mística, cabe mencionar que, al igual que la Capilla Rosslyn en Escocia, que contiene un enigma de los templarios aún sin descifrar, encontramos otra pequeña capilla de mediados del siglo XI en el pueblo de Montsaunés, situado en las estivaciones de los Pirineos Franceses, en una de las principales carreteras medievales que conducen de Francia a España. Éste fue un lugar crítico, ya que Monstsaunés estaba en una línea de defensiva estratégica. La capilla fue, sin duda, construida por templarios y mantenida por la Orden por más de ciento cincuenta años. Era el corazón de una de las grandes encomiendas europeas de la Orden, aunque poco de ella sobrevive.

La razón de su importancia respecto a la cuestión de la espiritualidad templaria, sus ritos secretos, su conexión con el culto al Sol y la religión egipcia es inmediatamente evidente en el mismísimo momento, en que se ingresa al antiguo edificio. Todo el interior está pintado como la mayoría de las Iglesias y catedrales medievales, pero las decoraciones elegidas por los templarios para esta capilla particular no eran santos, escenas bíblicas, ni la gama habitual de la imaginería religiosa: los frescos que sobreviven son una extraña colección de estrellas y ruedas rodando alrededor de las paredes, y el techo tiene un misterioso patrón indescifrable.
Intercalados entre ellos hay también rejillas y corredores imaginarios celestes, pintados con la misma precisión -pero también sin sentido aparente o significado-. No hay nada remotamente cristiano al respecto, el efecto general es calendárico y astrológico con un toque cabalista. Es como un extraño templo hermético, cuyo significado se oculta a todos, excepto a los iniciados. Galileo, Newton y otros casi fueron quemados en la hoguera por mucho menos, pero los templarios no… ¿por qué?
La conclusión de los pocos expertos en arte medieval que han examinado los frescos es contundente: estos son diferentes a cualquier otra cosa que hayan visto en su vida. Ellos son, sin duda, una decoración esotérica pero desconocida. Cualquiera que estudie las pinturas descubre rápidamente que trascienden la pequeña comuna francesa donde permanecen inadvertidos por más de ochenta años. Qué es lo quieren decir los Caballeros Templarios? ¿Por qué pintaron esos frescos tan meticulosamente? ¿Qué les impulsó a ponerlos en su capilla a los ojos de sus enemigos?. El edificio sin duda era parte y centro de su vida espiritual, entonces… ¿qué cristianismo profesaban? ¿Quizás el original?, Quizás el que Jesus enseño a sus discípulos mas cercanos, aquellos que en textos apócrifos, se los describe como los que realmente comprendían las enseñanzas de Jesus?

No obstante, no se saben las respuestas, pero la capilla de Montsaunés es una prueba, a su manera enigmática, de que la vida religiosa de los templarios no era tan sencilla como quizás se ha llegado a creer. El ejemplo de esta pequeña capilla trae el recuerdo de que hay muchas cosas que no se saben aún sobre los templarios.

CONTINUARA…. 

HIJOS DEL SOL 2

TEMPLARIOS HIJOS DEL SOL 2020

Parte II. El autor nos invita a sumergirnos en la profundidad de un conocimiento que hasta hoy estaba lejos de nuestra vision real sobre la Orden de los Caballeros Templarios Un misterio oculto con origen en textos bíblicos. Una informacion vital de la vida y obra de Jesus, según la entendieron estos monjes y guerreros nacidos de un tiempo de oscuridad, donde lograron abriese paso hacia una luz de conocimientos ancestrales como nunca antes se había visto. PRECIO PROMOCION LANZAMIENTO PDF O EBOOK (NO VERSION BLACK. NI VERSION PAPEL). . . Se entrega el dia 17 de Julio via email mandar comprobante de pago a: hijosdelsolblack@gmail.com

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Un comentario en “TEMPLARIOS HIJOS DEL SOL CAPITULO I

  1. Luis Alberto Brañas

    En este primer capítulo se hace la referencia a que Jesús no es el Cristo, cuya traducción del griego al hebreo sería Mesías. Por qué el islam lo llama a Jesús Isa Messiah; es porque toman las historia de Jesús de los evangelios oficiales impuestos por la ya constituida iglesia romana organizada en el siglo IV y teniendo en cuenta que el Corán se escribió en el siglo VII?

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